Cualquier banco de sonidos, por grande que sea, se puede ordenar en un puñado de familias claras. Conocerlas te ahorra horas de búsqueda a ciegas y te da un vocabulario común con el que pensar (y encontrar) el sonido que necesitas para cada escena.
Sonidos constantes, sostenidos durante el tiempo que dure la escena. Son los efectos más subliminales de todos, pero generan el espacio sobre el que se apoyan el resto de sonidos. Presentan la escena, el lugar y aportan una noción de profundidad y contexto — pueden ir desde un room tone silencioso hasta el ambiente denso de una jungla.
Sonidos que hacen un recorrido progresivo o curvo, ya sea en dinámica o en espacio. Son fundamentales para recrear movimiento, velocidad o la transición entre elementos o escenas.
Los whooshes o barridos suelen moverse de un lado a otro del estéreo, plasmando el movimiento de algo que ocurre en pantalla. Los risers trabajan la dinámica: empiezan muy bajo y terminan arriba en volumen, sirviendo para dar paso a algo.
Los clips que recrean todo tipo de sonidos cotidianos: pasos al caminar, la apertura de un maletín, una taza cayendo, el roce de una prenda... Son los más comunes, evidentes y necesarios de cualquier proyecto audiovisual.
En el Estudio A grabamos foley real con nuestro propio equipo — un sonido grabado en el momento casi siempre suena más creíble que uno sacado de una librería genérica.
Sonidos fuertes cuya identidad viene determinada por ataques abruptos: impactos o un contenido en amplitud muy alto. Suelen trabajarse mucho en frecuencias graves y subgraves, para conseguir además del impacto en medios y agudos, cierta noción de profundidad. Aquí entran los impacts, los stomps y cualquier sonido con un ataque muy marcado.
Sonidos que recrean todo lo que queda fuera del lenguaje hablado (respiraciones, gemidos...) y los sonidos de animales (graznidos, ladridos...). Su importancia está en dar realidad a una escena o, al contrario que con las criaturas, en exagerarla.
Los sonidos melódicos son aquellos con una armonía concreta o una nota definida: desde acordes de piano hasta plucks de una sola nota o cuerdas. Los sonidos percusivos son los realizados por percusiones, ya sea en formato one shot (un solo golpe) o loop (varios golpes seguidos).
Aprender a organizar y buscar en bancos de sonidos es parte del día a día del curso de Diseño Sonoro de IRL Estudios.
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