← Blog

Sound selection: cómo elegir el sonido correcto para tu canción

Por turian boy · Escuela de Sonido IRL Estudios

Nivel Avanzado Producción Musical

El sound selection es el proceso artístico y técnico de elegir, dentro de la producción musical, los samples, instrumentos, efectos o sintetizadores que mejor encajan en el tono, la atmósfera y el propósito de una canción. Es probablemente la parte más importante para conseguir un buen sonido final — y también la más diferencial a la hora de darle personalidad a un tema.

La elección de un sonido se apoya siempre en dos grandes categorías: por un lado su personalidad o carácter — lo que representa artísticamente lo que buscamos — y por otro su valor técnico, es decir, si ese sonido está bien estructurado y "suena bien" en general y dentro de tu canción.

En el Estudio A solemos comparar el carácter de un synth por plugin con el de nuestro Korg Polysix analógico — ese contraste te enseña rápido qué es exactamente lo que hace que un sonido tenga personalidad propia.

Espacio frecuencial y amplitud estéreo

Cuanto más rellenas el espacio frecuencial de una canción, más sólido y lleno suena el resultado, y más sensación de volumen consigues. Pero ojo: llenar frecuencialmente no es lo mismo que meter muchos elementos. Significa colocar justo los elementos necesarios para ocupar todo el rango de frecuencias, dejando a cada uno su propio espacio.

De hecho, cuantos menos elementos uses, más espacio tendrá cada uno para brillar y ocupar su posición. Las canciones con más sonoridad y sensación de volumen suelen ser precisamente las que tienen menos elementos sonando a la vez, no más.

Lo mismo pasa con la amplitud estéreo: antes de elegir sonidos conviene decidir si buscas una canción muy abierta, con mucha amplitud, o algo que funcione mejor en mono.

¿Cómo sé si es el sonido "correcto"?

La forma más fiable es usar referencias: canciones ya publicadas por artistas que se acerquen al sonido final que buscas. Es importante que esas referencias encajen con tu tipología de instrumentos, tu género y tu carácter — comparar peras con manzanas no sirve de mucho.

Además de las referencias, hay una serie de medidores que ayudan a objetivar la decisión:

  • Espacio estéreo: cuánta información hay en los laterales (sides) y cuánta en el centro (mono).
  • Fase: si la fase de tus sonidos, o de la canción entera, está bien alineada.
  • Espectro frecuencial: qué frecuencias está ocupando la canción y a qué niveles.
  • LUFS (picos y dinámica): a qué volumen, con qué picos y con cuánta dinámica está sonando el tema.

Qué tener en cuenta al elegir un sonido

Cuatro preguntas rápidas para cada sonido que metas en tu sesión:

  • Tono: ¿el tono, tanto musical como frecuencial, está acorde con tu canción?
  • Duración: ¿deja espacio a otros sonidos, o se lo come todo?
  • Adecuación: ¿entra dentro de la paleta de sonidos de tu canción?
  • Nivel de sonoridad: ¿suena claro y alto en comparación con el resto, al mismo nivel?

Workflow: creación vs. acabado

Suele ser buena idea separar la fase de creación de la fase de acabado/mezcla — es beneficioso para el propio proceso creativo, evita que te frenes a pulir algo que igual ni siquiera se queda en la canción.

Un par de claves más para la selección de sonidos:

  • Si un sonido de un banco (ya procesado) necesita muchísimo trabajo para encajar en tu canción — EQ muy agresiva, mucha compresión, etc. — probablemente no sea el sonido que buscas. No sobreproceses si no tienes un propósito claro para hacerlo.
  • Trabaja con MIDI en los sonidos clave de la batería: te permite cambiar de sample sin perder el patrón que ya funciona.
  • Guarda las pistas MIDI de líneas de bajo, acordes principales y cualquier línea que consideres importante — te va a ahorrar mucho tiempo más adelante.

El sound selection es uno de los pilares que trabajamos en profundidad en la Escuela de Sonido de IRL Estudios.

Para más info escríbenos a nuestro mail: irlestudiosmadrid@gmail.com