El sound selection es el proceso artístico y técnico de elegir, dentro de la producción musical, los samples, instrumentos, efectos o sintetizadores que mejor encajan en el tono, la atmósfera y el propósito de una canción. Es probablemente la parte más importante para conseguir un buen sonido final — y también la más diferencial a la hora de darle personalidad a un tema.
La elección de un sonido se apoya siempre en dos grandes categorías: por un lado su personalidad o carácter — lo que representa artísticamente lo que buscamos — y por otro su valor técnico, es decir, si ese sonido está bien estructurado y "suena bien" en general y dentro de tu canción.
En el Estudio A solemos comparar el carácter de un synth por plugin con el de nuestro Korg Polysix analógico — ese contraste te enseña rápido qué es exactamente lo que hace que un sonido tenga personalidad propia.
Cuanto más rellenas el espacio frecuencial de una canción, más sólido y lleno suena el resultado, y más sensación de volumen consigues. Pero ojo: llenar frecuencialmente no es lo mismo que meter muchos elementos. Significa colocar justo los elementos necesarios para ocupar todo el rango de frecuencias, dejando a cada uno su propio espacio.
De hecho, cuantos menos elementos uses, más espacio tendrá cada uno para brillar y ocupar su posición. Las canciones con más sonoridad y sensación de volumen suelen ser precisamente las que tienen menos elementos sonando a la vez, no más.
Lo mismo pasa con la amplitud estéreo: antes de elegir sonidos conviene decidir si buscas una canción muy abierta, con mucha amplitud, o algo que funcione mejor en mono.
La forma más fiable es usar referencias: canciones ya publicadas por artistas que se acerquen al sonido final que buscas. Es importante que esas referencias encajen con tu tipología de instrumentos, tu género y tu carácter — comparar peras con manzanas no sirve de mucho.
Además de las referencias, hay una serie de medidores que ayudan a objetivar la decisión:
Cuatro preguntas rápidas para cada sonido que metas en tu sesión:
Suele ser buena idea separar la fase de creación de la fase de acabado/mezcla — es beneficioso para el propio proceso creativo, evita que te frenes a pulir algo que igual ni siquiera se queda en la canción.
Un par de claves más para la selección de sonidos:
El sound selection es uno de los pilares que trabajamos en profundidad en la Escuela de Sonido de IRL Estudios.
Para más info escríbenos a nuestro mail: irlestudiosmadrid@gmail.com